Chun & Vollerin
Láser de fibra 40 kW: el salto de Chun & Vollerin
Dos responsables de Chun & Vollerin con chaqueta de trabajo ante el sistema de corte láser de fibra FHD Cutlite Penta instalado en la planta de Cusago
CHUN & VOLLERIN

Chun & Vollerin: del plasma al láser de fibra de 40 kW en aleaciones especiales

En 1889 eran dos personas, una oficina y ningún almacén. Hoy Chun & Vollerin corta aleaciones de níquel, duplex y superduplex con una FHD de 40 kW, en lugar del plasma.

La historia de Chun & Vollerin es la de una empresa que ha cambiado de oficio dos veces: de la representación comercial al centro de servicios, y del centro de servicios al proveedor de soluciones técnicas a medida. El último paso es la adopción del láser de fibra de alta potencia en lugar del corte por plasma. Así llegaron ahí.

Desde 1889: dos empleados y ningún almacén

Chun & Vollerin nace en 1889 del encuentro entre una familia de origen alemán y otra de origen francés, establecidas en Italia a finales del siglo XIX. Al principio es una empresa comercial y de distribución activa en tres frentes: metales especiales, papel y pasamanería, representaciones industriales.

Dos empleados, ningún almacén: representación pura. Durante muchos años la empresa se consolida como intermediaria, en particular como distribuidora en Italia de una acería alemana.

Desde los años 2000: de la representación al centro de servicios

La transformación empieza en los años 2000. Con inversiones específicas la empresa se construye un almacén propio, adquiere tecnologías y monta una oferta de servicios, especializándose en el corte de metales.

Es el paso de empresa de representación a centro de servicios estructurado. El papel y la pasamanería se abandonan progresivamente en favor del corte de barras y chapas, mientras la representación se abre a colaboraciones con actores globales.

Cusago 2020: la boutique de los metales

En el periodo previo a la pandemia llegan nuevas decisiones de gestión, basadas en la meritocracia y en una gobernanza más actual. Desde 2020 la nueva sede de Cusago, con más de 4.000 m² de planta, mejora la logística y el espacio de producción: por un lado el alma comercial con el almacén disponible, por otro la capacidad de proyecto para instalaciones de grandes dimensiones.

Una auténtica boutique de los metales, donde el almacén disponible convive con el diseño de instalaciones.

La especialización está en la elaboración y distribución de materiales de altas prestaciones: aleaciones de níquel, duplex y superduplex, cobre y otras aleaciones especiales. Una oferta dirigida a sectores donde el margen de error es casi nulo: químico-farmacéutico, aeroespacial, energético, naval, motorsport.

La elección: una FHD de 40 kW en lugar del plasma

El sistema de corte por plasma usado hasta entonces para las chapas ya no bastaba. No porque sea una tecnología débil, sino porque la demanda de los clientes se había movido: precisión y calidad del borde en materiales difíciles, con menos repasos después del corte.

La elección recayó en el sistema FHD de Cutlite Penta con potencia de 40 kW, la más alta disponible en aquel momento, para cubrir toda la gama de servicios con una sola máquina.

La planta de Cusago, la FHD de 40 kW con cambio de pallet y el almacén de chapas.

Qué ha cambiado en el taller

Las mejoras se han visto en cuatro frentes, todos medibles en la pieza y en el tiempo de ciclo:

  • Precisión también en altos espesores: bordes netos, superficies limpias y necesidad mínima de trabajos posteriores.
  • Velocidad de producción: tiempos de ciclo mucho más bajos, también en chapas gruesas.
  • Consumos energéticos más bajos que con el corte por plasma, con el efecto correspondiente en los costes de explotación.
  • Flexibilidad: una amplia gama de metales en la misma máquina, es decir personalización sin cambiar de equipo.

Un modelo industrial híbrido

La inversión en láser de fibra no es un episodio aislado: forma parte de un recorrido en el que Chun & Vollerin une servicio a medida y visión industrial. Con los 40 kW la empresa no vende solo metales, sino soluciones técnicas a medida para quien necesita componentes fiables. Alrededor de la máquina están los servicios que la hacen útil:

  • Almacén amplio y trazable, con entrega rápida de barras, chapas y tubos a medida.
  • Centro de servicios integrado, con ensayos de laboratorio personalizados.
  • Asesoramiento técnico con ingenieros y peritos, para proyectos complejos.
  • Logística con embalaje, trazabilidad y envío llave en mano.

El objetivo declarado es unir la fiabilidad de la gran industria a la flexibilidad del taller artesano. Es un modelo que compartimos, y la razón por la que esta colaboración funciona.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Chun & Vollerin?

Una empresa italiana fundada en 1889, con sede en Cusago, provincia de Milán, especializada en la elaboración y distribución de metales y aleaciones especiales. Nacida como sociedad de representación comercial, desde los años 2000 se ha transformado en centro de servicios con almacén y taller de corte.

¿Qué materiales trabaja Chun & Vollerin?

Aleaciones de níquel, aceros duplex y superduplex, cobre y otras aleaciones especiales, en forma de barras, chapas y tubos. Son materiales destinados a sectores como el químico-farmacéutico, el aeroespacial, el energético, el naval y el motorsport.

¿Por qué Chun & Vollerin sustituyó el plasma por el láser de fibra?

Por la precisión y la calidad del borde en altos espesores, que reducen los trabajos después del corte, por los tiempos de ciclo más bajos y por la posibilidad de cortar una amplia gama de metales con la misma máquina.

¿Qué máquina eligió Chun & Vollerin?

Un sistema FHD de Cutlite Penta con potencia de 40 kW, la más alta disponible en el momento de la compra: el sistema de corte láser de fibra para alta potencia y grandes formatos.

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