Cortar con aire: así C.M.B Group convirtió el láser de un coste en una estrategia
En muchas empresas el cambio tecnológico llega por necesidad. En otras, llega cuando alguien decide mirar un poco más adelante.
Para C.M.B Group Srl, empresa piamontesa especializada en calderería fina, el paso al láser de fibra Cutlite Penta no fue solo una actualización de máquina, sino un cambio de perspectiva: menos costes invisibles, más control, más solidez industrial en el tiempo.
Una empresa construida sobre el trabajo (y sobre las personas)
La historia de C.M.B Group hunde sus raíces en el trabajo de Giuseppe Lomagno, fundador y alma de la empresa, que siguió trabajando hasta el último día de su vida. Un planteamiento riguroso, concreto, sin atajos.
En 1994 entra en la empresa Pier Giorgio Raimondo, procedente de un mundo completamente distinto: la banca. Un cambio radical, afrontado con respeto por quienes estaban antes y con una fuerte responsabilidad hacia el futuro de la empresa.
Hoy C.M.B trabaja principalmente en la calderería fina, produciendo envolventes y estructuras metálicas para distintos sectores industriales, con un trabajo concentrado sobre todo en espesores finos, donde precisión y constancia marcan la diferencia.
El límite de la tecnología CO2
Durante años la producción se basó en un láser CO2, una solución que en el pasado había garantizado fiabilidad. Con el tiempo, sin embargo, surgieron problemas cada vez más evidentes:
- costes de gestión elevados
- consumos importantes de gas
- dificultad para sostener los volúmenes sin alargar los turnos
- márgenes cada vez más comprimidos
Ya no era una cuestión de velocidad, sino de eficiencia global.
El descubrimiento de Cutlite Penta
El encuentro con Cutlite Penta llega casi por casualidad, a través de un comercial, Sergio Zanet, convencido de que un sistema Cutlite Penta aportaría nuevo valor a la empresa.
La visita a la planta de Prato cambia sin embargo por completo la percepción: no solo máquinas rápidas, sino una empresa estructurada, con personal joven, procesos claros y una visión industrial concreta. Ver el láser trabajar en vivo fue decisivo.
«Cuando llegamos a la planta de Prato nos quedamos enseguida muy bien impresionados por la gestión de lo que para nosotros era una realidad nueva. Conocíamos a los grandes competidores, pero no sabíamos de la existencia de Cutlite Penta. Estábamos rodeados de caras jóvenes y eso nos hacía pensar bien. Luego vimos las máquinas en acción... y cambiamos totalmente de perspectiva.»
El corazón del giro: la PLUS de 12 kW
La máquina elegida por C.M.B es una PLUS Cutlite Penta de 12 kW, instalada hace unos cinco años. No una elección extrema en potencia, sino una elección extremadamente racional respecto al tipo de producción.
La verdadera ventaja: cortar con aire
Para una empresa que trabaja el 80% en espesores entre 0,8 y 3 mm, la posibilidad de cortar con aire comprimido cambió por completo la economía de la sección de corte: menos gases técnicos, menos consumibles, menos costes indirectos. Con el tiempo, el ahorro generado incidió de forma concreta en el retorno de la inversión.
Una parte de la máquina prácticamente se pagó sola así.
Velocidad, sencillez y productividad real
El salto respecto al CO2 fue inmediato:
- velocidad de corte claramente superior
- calidad constante
- interfaz comprensible incluso para operadores acostumbrados a otras tecnologías
El aprendizaje no fue un obstáculo. Al contrario: también perfiles jóvenes incorporados después demostraron poder gestionar la máquina en poco tiempo.
Asistencia y relación humana: lo que marca la diferencia en el tiempo
Toda máquina industrial, tarde o temprano, pone a prueba a quien la utiliza. En el caso de C.M.B, sobre todo en la fase inicial del almacén automático, no faltaron dificultades. La diferencia la marcó la actitud de Cutlite Penta: presencia constante, intervenciones rápidas, disponibilidad real.
La referencia comercial ha sido siempre Sergio Zanet, con quien a lo largo de los años se ha construido una relación directa y franca.
Nunca he encontrado una asistencia como la de Cutlite Penta.
Mirar adelante con más potencia
Si hoy C.M.B tuviera que invertir de nuevo, la elección recaería en un láser de fibra de 20 kW. No por una exigencia inmediata, sino por visión estratégica. Tener una máquina que puede acompañar a la empresa en el tiempo significa:
- mayor flexibilidad
- más margen en los trabajos futuros
- capacidad de adaptarse a peticiones distintas
Cuando el láser se convierte en un aliado industrial
En empresas como C.M.B, la tecnología nunca ha sido un fin, sino una herramienta. Una herramienta para respetar el trabajo construido durante años, para dar continuidad a una historia familiar hecha de rigor, responsabilidad y presencia diaria en el taller.
La llegada del láser de fibra Cutlite Penta no trastocó la forma de trabajar de la empresa: la hizo más sólida, más controlable, más coherente con las necesidades productivas reales. Permitió reducir los costes, aumentar la eficiencia y afrontar el futuro con mayor serenidad, sin perder el control del proceso.
Cuando una máquina consigue hacer esto, deja de ser solo una máquina. Se convierte en parte de una estrategia industrial. Y, sobre todo, en un aliado concreto para quien cada día tiene la responsabilidad de hacer crecer una empresa sin olvidar de dónde partió.
Preguntas frecuentes
¿Quién es C.M.B Group Srl?
Una empresa piamontesa especializada en calderería fina: envolventes y estructuras metálicas para distintos sectores industriales, con trabajos concentrados en los espesores finos. Fundada por Giuseppe Lomagno; desde 1994 está en la empresa Pier Giorgio Raimondo, llegado del mundo bancario.
¿Qué máquina eligió C.M.B y por qué?
Una PLUS Cutlite Penta de 12 kW, instalada hace unos cinco años en lugar de un láser CO2 que pesaba sobre los costes de gestión, los consumos de gas y los márgenes. Una elección dimensionada sobre la producción real, no sobre la potencia máxima.
¿Qué cambia al cortar con aire comprimido?
Para quien trabaja el 80% en espesores entre 0,8 y 3 mm, el corte con aire comprimido reduce gases técnicos, consumibles y costes indirectos. En C.M.B, el ahorro generado en el tiempo incidió de forma concreta en el retorno de la inversión: una parte de la máquina, dicen, prácticamente se pagó sola así.
¿Cómo fue la asistencia?
No faltaron dificultades iniciales, sobre todo en el almacén automático. La diferencia la marcaron la presencia constante, las intervenciones rápidas y una relación directa con la referencia comercial: «Nunca he encontrado una asistencia como la de Cutlite Penta».
¿Cuánto te cuesta de verdad tu corte?
Si trabajas espesores finos, el corte con aire comprimido puede cambiar las cuentas de la sección: trae tus materiales al área demo de Prato y hacemos los números delante de la máquina.